9 OBRAS DE ARTE IMPRESCINDIBLES EN FLORENCIA

En 1817 el escritor francés Stendhal, tras visitar la Basilica di Santa Croce de Florencia, escribió: “(…) me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme”.

En 1979 la psiquiatra Graziella Magherini, tras estudiar 100 casos similares en la propia Florencia, bautizaría como “Síndrome de Stendhal” al conjunto de síntomas que habían sufrido muchos turistas tras haber observado obras de gran belleza. Dichos síntomas (palpitaciones, vértigo, temblores e incluso depresiones o alucinaciones) aparecen sobre todo cuando esta sobreestimulación se da en un reducido espacio de tiempo. Suele llamarse también el “estrés del viajero” o “Síndrome de Florencia”. Se entenderá, pues, que intentar resumir el esplendor de esta ciudad en 10 obras es algo atrevido. Sin embargo, aquí van nuestras sugerencias para aquellos que deseen exponerse al famoso “Síndrome de Stendhal”.

El nacimiento de Venus (Botticelli, 1484)

 

Impresionante lienzo de casi 2m de altura y 3 de ancho. Muestra la llegada de la diosa Venus sobre una concha a una playa. Fue encargo de la familia Médici y destacó por su atrevimiento, pues Botticelli representó a una mujer desnuda a escala casi real. Se exhibe en la Galería de los Uffizi. (Imagen superior)

La Anunciación (Leonardo da Vinci, 1472-1475)

 

En la misma galería se encuentra esta obra maestra de Da Vinci, pintada al óleo sobre una tabla de madera de 1m de altura y más de 2m de ancho. Esta representación de la Anunciación de la llegada del Mesías por parte del Arcángel San Gabriel estuvo oculta mucho tiempo y su autoría fue motivo de polémica durante años. Actualmente es considerada como su primera obra completa.

La Venus de Urbino (Tiziano, 1538)

 

Este lienzo es una de las pinturas cumbre de Tiziano. A diferencia de otras Venus, como la de Botticelli, aquí se muestra a una joven desnuda más humana y más erótica. También se haya en la Galería de los Uffizi.

David (Miguel Ángel, 1501-1504)

 

Si hay una obra célebre en Florencia, ésa es la famosa escultura del David de Miguel Ángel. Esta imponente representación del Rey David, previo encuentro con Goliat, mide nada menos que 5,17m. Su belleza ha hecho que muchos la consideren la obra más representativa del Renacimiento y que sea una de las esculturas más famosas del mundo. Se exhibe en la Galería de la Academia, aunque puede verse una réplica en la Piazza della Signoria.

David (Donatello, 1430-1440)

 

Curiosamente, otra de las grandes esculturas que podemos encontrar en Florencia representa también a David, aunque esta estatua de bronce es bastante más pequeña (1,58m) y se centra en la victoria sobre el gigante. Realizada unos 60 ó 70 años antes que el famoso David de Miguel Ángel, destaca por la suavidad de sus formas. Puede verse en el Palazzo Bargello.

Puerta del Paraíso (Ghiberti, 1452)

 

El mismísimo Miguel Ángel las bautizó con este nombre al verlas por primera vez. Estas enormes puertas de bronce dorado representan varias escenas del Antiguo Testamento. Estuvo originalmente, y hasta 1990, en el Baptisterio de San Juan, donde actualmente hay una réplica. Tras una larga restauración, hoy en día puede verse en el Museo dell’Opera del Duomo.

Perseo con la cabeza de Medusa (Cellini, 1554)

 

En la Piazza della Signoria, además de la réplica del David de Miguel Ángel, pueden verse otras impresionantes estatuas originales. Una de las más famosas es este Perseo de bronce sosteniendo la cabeza de Medusa, recién decapitada. El pedestal, de gran belleza, es una copia del original, que se encuentra en el Bargello. Es una de las obras más destacadas del manierismo.

  Santa Maria dei Fiore (1296-1418)

 

La estampa de la Catedral de Florencia es imponente. No sólo por su gran nave de más de 160m de longitud (que la convierten en una de las cinco más grandes del mundo) y su bello colorido… es que en ella encontramos dos obras de arte que merecen capítulo aparte: la Cúpula de Brunelleschi (1436) con los impresionantes frescos interiores de Giorgio Vasari y Federico Zuccaro (1579) y, por otra parte, el fabuloso Campanile de Giotto (1348 aprox.). El conjunto, además, está armoniosamente acompañado por el Baptisterio de San Juan, considerado el edificio más antiguo de la ciudad (897).

Santa Croce (Arnolfo di Cambio, 1294-1295)

Como no podía ser de otra manera, cierro esta lista de sugerencias con la Basílica de la Santa Cruz, aquella en la que Stendhal, sin saberlo, sufrió el síndrome que acabaría llevando su nombre. A la belleza de sus componentes (vidrieras, frescos, relieves del altar, fachada gótica, etc) hay que sumar su enorme relevancia como panteón de algunas de las mayores glorias italianas, culpables en gran medida de que el bueno de Stendhal sufriera aquellos mareos. Aquí descansan, nada más y nada menos, que Miguel Ángel, Gioacchino Rossini, Vasari, Lorenzo Ghiberti, Maquiavelo y Galileo Galilei entre otros.

El esplendor en 9 Obras De Arte Imprescindibles En Florencia . Para aquellos que deseen exponerse al famoso “Síndrome de Stendhal”.

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