ABARTH EL NACIMIENTO DE UN MITO

El mito nace a partir de un reto cuyo protagonista se llama Karl Abarth.
 
El pequeño Karl no llega aún a los 11 años cuando decide recubrir la rueda de madera de su patinete con una correa de cuero para ganar velocidad y dejar atrás a los chicos más grandes del barrio.
Esta experiencia entra a formar parte del ADN de Karl Abarth quien, incapaz de resistir a la tentación de las carreras y las competiciones, se encamina hacia nuevos retos y nuevos récords.
1931-1940
Primeros pasos con las motos

 

Nacido en Viena (1908), Karl Abarth logra sus primeros éxitos con las motocicletas de los 20 años. De hecho, incluso construye una con su propio nombre en 1930. Desafortunadamente, sufre un accidente, aunque sigue pilotando con sidecars hasta que otro percance le aparta definitivamente de la competición en 1939.

 

1941-1950
Comienza la leyenda

 

En esta década comienza a fraguarse la leyenda de Abarth. Durante la Segunda Guerra Mundial (1945), Karl se muda a la localidad italiana de Merano, donde cambia su nombre por el de Carlo. Un año después funda, junto a Ferdinand Porsche, el equipo de carreras Cistalia (Consorzio Industriale Sportivo Italia), cuyo piloto es Tazio Nuvolari.

Más tarde, en 1949, Abarth crea su propia escudería con Guido Scagliarini como conductor. El primer coche que fabrica es el 204 A Roadster, derivado del Fiat 1100, que vence en el Campeonato de Fórmula 2. Abarth es el primero que combina competición y atención al público a través de sus famosos kits para vehículos de serie. El éxito de estas personalizaciones se inicia con las piezas para el cambio del Topolino (1949).

 

1951-1960
Una década de esplendor

 

Los años 50 son testigo de una serie constante de victorias y logros para Abarth. El producto más exitoso es el silenciador, que se puede instalar también en motocicletas y da al propulsor un sonido más suave. Por otro lado, la marca se expande por todo el mundo, con exportaciones que suponen el 10% del volumen total de ventas anuales. El periodo comprendido entre 1955 y 1958 es el más destacado: tras su éxito en competiciones y en el diseño de coches de carreras, Abarth dirige su atención al público en general.

En 1955 lanza el Abarth 750 GT, y un año más tarde el Fiat Abarth 750, diseñado por Bertone, que bate récords de velocidad y resistencia; de esta época es también el legendario 500 Abarth. El éxito de la marca es tal que incluso el presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, firma un acuerdo para distribuir sus coches en el país americano.

 

1951-1960
Cese de actividades

 

La durísima crisis mundial que se vive en los años de postguerra y su actividad en favor del esfuerzo bélico condenan a la marca al ostracismo. Consecuencia de ella, Maybach cesa por completo sus actividades.

1961-1970
La edad dorada

 

Abarth se ha convertido en una gran empresa: en 1962 sus kits son reconocidos en todo el mundo, tiene 375 empleados y vende 257.000 silenciadores. Es la edad dorada de la marca, con modelos como el 850 TC, el Porsche 356 Carrera GTL Abarth y el Fiat 1000 coupe GT Paperino, entre otros muchos.

 

1971-1980
La unión con Fiat

 

Aunque los trofeos y las patentes continúan llenando las estanterías de Abarth, desgraciadamente el dinero empieza a escasear. La gestión de la empresa -menos interesada en los beneficios que en los éxitos- y el elevado coste de las carreras, provoca su fusión con Fiat (fabricante para el que había creado sus últimos coches históricos). Finalmente, en el año 1979 fallece Carlo Abarth: el último modelo en el que el fundador de la marca deja impreso su sello personal es el A112 Abarth.

 

1981-1990
¡Vivan los rallyes!

 

Una vez fusionada con Fiat, el fabricante italiano continúa su historia de éxitos con modelos como el Lancia Rally 037, Lancia Delta S4 Coupé Gr.B, Fiat 131 Abarth y Ritmo Abarth.

 

1991-2000
El letargo

 

Durante la década de los años 90, el fabricante permanece en el letargo, un estado del que no saldrá hasta la llegada del nuevo siglo.

 

2001-2010
El renacimiento de la marca

 

En 2007, Abarth renace de sus cenizas con fuerza y como marca independiente (aunque perteneciente al Grupo Fiat). Sinónimo de velocidad y fuerza, los modelos del escorpión vuelven a transmitir fuertes emociones y sensaciones racing a los aficionados al automóvil. Los kits de potencia y diseño del Abarth Grande Punto (2007) y Abarth 500 (2008) aúnan prestaciones y placer de conducción. Por su parte, los Abarth Grande Punto Rally Super 2000 y Abarth 500 Assetto Corse prometen ofrecer mucho espectáculo en las carreras.

«El propósito de la vida no es ser feliz. Es ser útil, ser honorable, ser compasivo, hacer alguna diferencia que hayas vivido y vivido bien»

-Alexandr Glek

Noticias Relevantes

La mejor manera de mantenerse actualizado e informado 

francesco lovaglio

Viaje al realismo mágico

El atractivo del arte radica en su secuestro. Seamos espectadores, intérpretes o productores, el arte nos rapta más allá de lo normal, entornando las puertas de la imaginación que solo sabe abrir el antojo del sueño.

Leer mas >>
Fin de la publicación