PIZZA CAPRICHOSA

Todo un clásico de la cocina italiana, la pizza caprichosa (capricciosa, en italiano) es todo un despliegue de sabor e imaginación, todo un espectáculo en la mesa.

Un clásico italiano que siempre triunfa.

A diferencia de lo que ocurre con muchas recetas de la cocina italiana (y de la cocina internacional en su conjunto), el origen de la pizza caprichosa parece estar bastante claro, tanto en el lugar como en el tiempo.

Fue el pizzero (o pizzaiolo, como se dice en italiano) Enea Dante Santerirni quien creó esta pizza en su restaurante La Capricciosa, en la década de los 50 del pasado siglo. Si algún día viajas a Roma, puedes disfrutar de una pizza caprichosa en su lugar de nacimiento, ya que la pizzería sigue funcionando de mano de la familia Santerirni en la Vía Largo dei Lombardi, nº 8. Todo un lujo.

 

Aunque la base de la pizza caprichosa es la mozzarella, el jamón, la alcachofa, los champñones y el tomate, existen numerosas variantes que permiten echarle imaginación al asunto. Una de las grandes cualidades de las pizzas es la versatilidad, la posibilidad que ofrece para reinventarlas continuamente. Pura música.

 

En la propia Italia la forma de elaborar la pizza caprichosa varía según las diferentes regiones. Mientras que en la isla de Sicilia se incluye muchas veces el huevo entre sus ingredientes, en el norte de la península puedes encontrarlas con salchichas cortadas en anillos.

 

La gran variedad de sabores que proporciona la pizza caprichosa, y especialmente su fantástico colorido, la convierten en una de las favoritas de los niños. Los pequeños comensales lo consideran un plato muy divertido, y ya se sabe que muchas veces la comida entra por los ojos. Nunca se sienten defraudados.

Preparemos una deliciosa Pizza Caprichosa

Ingredientes

 

Para 3 unidades

Agua templada- 220 gr

Azúcar – 1 cucharadita

Levadura fresca de panadería – 20 gr

Harina de fuerza – 400 gr

Aceite de oliva virgen extra – 30 gr

Sal –  1 cucharadita

Queso Mozzarella rallado – 250 gr

Tomate triturado – 300 gr

Alcachofa corazones, en cuartos – 8

Champiñones – 200 g

Anchoas en lata – 1

en.

Continuamos

Empezamos mezclando el agua templada con el azúcar, la levadura y lo dejamos reposar unos minutos para que fermente. Pasado este tiempo, la mezcla habrá crecido y tendrá burbujas en la superficie, eso quiere decir que está lista para ser utilizada. Mientras lavamos, cortamos y cocemos ligeramente los champiñones en una sartén.

 

En un bol grande ponemos la harina, el aceite, la sal, la masa de arranque y amasamos hasta conseguir una mezcla suave y lisa. Le damos forma de bola, la colocamos en un bol limpio ligeramente untado con aceite, la cubrimos con un papel film y la dejamos reposar una hora aproximadamente, hasta que doble su volumen.

Pasado este tiempo, partimos la masa en tantas porciones como queramos, las estiramos con un rodillo y cubrimos con ellas los moldes para pizzas, dejando un borde ligeramente más grueso en la masa.

Distribuímos el tomate sobre la masa, a continuación los corazones de alcachofa, los champiñones, el queso rallado y las anchoas. Rociamos las pizzas con aceite de oliva, las espolvoreamos de sal y las horneamos unos 25 minutos a horno precalentado a 220 ºC.

Con qué acompañar la pizzacaprichosa.

Aunque esta receta de pizza caprichosa no tuviera jamón, que es un ingrediente que normalmente suelo utilizar al hacerlas, a mis hijos les gustó mucho. Os aconsejo servirla recién salida del horno, al menos a mí no me gusta dejarla enfriar pues la masa fría no está tan buena.

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«Mangiare per vivere e non vivere per mangiare» (comer para vivir, no vivir para comer)

-cultura italiana

Referentes Italianos

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